28.5.14
París en el techo
Una de las gatitas andaba por el costado de la casa como de costumbre, pero la otra había desaparecido. Me pongo a buscarla y no la encuentro. Aparece el gato grande pero la otra gatita no, hasta que miro hacia arriba y la tipa estaba arriba del techo, y quería bajar pero no sabía cómo. Amagaba que saltaba pero es muy chiquita todavía. Tomé la escalera e intenté agarrarla, pero no quería saber nada, estaba asustada. Al rato pensé que no estaría mal que hubiera desde el techo al piso algo como un tobogán. Me conseguí una tabla bastante liviana de eucaliptus y la arrimé al techo. La tipa ponía sus patas delanteras en ella, pero no se animaba, mientras que a la tabla la tenía entre las manos, porque no era tan larga para llegar al piso. Miraba la tabla y ponía de nuevo las patas delanteras pero no se animaba a bajar. Tampoco ya quería quedarse ahí arriba. En un momento se decidió y puso las cuatro patas en la tabla, y fue entonces cuando la incliné más para que baje a la fuerza. La tipa bajó como por un tobogán. Espero que la próxima vez que se suba al techo, si no sabe bajarse sola. Que recuerde lo de la tabla.
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