30.8.13

Táctica subjetiva

La visita conllevaba determinadas iniciativas que nunca se pudieron cumplir. No es que a éstas nuestro personaje las hubiese pactado con su anfitrión, no, por lo contrario, éste nunca hubiese entendido las elucubraciones previas que el visitante se había planteado como estratagemas para justificar la entrevista, y a partir de ella poder comenzar a romper con cierta inercia que lo embargaba. A veces podría resultar demasiado engorroso explicar determinadas actitudes, pero, cuando a alguien le resulta necesario dejar de hacer determinadas cosas, y se impone a sí mismo hacer otras, no tanto por su necesidad en si mismas, sino porque ellas (como táctica) le van a permitir darse impulso para cumplir con objetivos que están planteados desde hace mucho tiempo.  La táctica auto-impuesta le pareció cobrar validez, cuando pudo constatar mínimamente que su tiempo no se había vuelto completamente obsoleto.

No hay comentarios.: