1.12.14

Indalecio se perdió en el tiempo

Caminaba por la amplia vereda con la frente bien alta. En sus pensamientos recordaba aquella frase de aquel que camina “haciendo la pata ancha”, y si bien nunca entendió muy bien la correspondencia de esa frase con lo que supuestamente significaba, él sabía que estaba caminando de esa forma. Mientras tanto los pibes jugaban a las bolitas muy cerca del sendero que trazaba Indalecio. El tipo que había cumplido sus 41 pirulos apenas hace 20 días, creía que las chicas que lo cruzaban por aquella vereda, y que tal vez no tuvieran más que 16, lo miraban alborozadas. Es posible que hubiera algo en Indalecio que llamara bastante la atención, pero seguramente no el motivo que él podía suponer. El pibito de muy buen ñati reventó con su bolita otra que estaba a casi tres metros de distancia. Indalecio dándose vuelta pudo ver el movimiento sin dejar de asombrarse…  Cuánto tiempo había pasado de cuando él había jugado a las bolitas por última vez. La hermanita mayor del pibe ganador se paró para aplaudirlo.

No hay comentarios.: